1° Corintios 1:1-5

1PABLO, llamado á ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Sóstenes el hermano,

2A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y á todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro:

3Gracia y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

4Gracias doy á mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús;

5Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda ciencia;

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Acerca de 1° Corintios capítulo 1 versículo 1 al 5:

1° Corintios 1:1-5, (1Cor 1:1-5)

Plegaria del Día

Oración para el Sábado de Gloria


"Estaba la Madre dolorosa, junto a la Cruz y lloraba mientras el Hijo moría.

Su alma triste y amorosa, traspasaba dolorosa una espada de agonía.

¡Cuán triste y afligida se vio la madre querida de tantos tormentos llena!.

Cuando ante sí contemplaba y con firmeza aceptaba del Hijo amado la pena.

¿Y cuál hombre no llorara si a la Virgen contemplara sumergida en tal dolor?

¿Y quién no se entristeciera, si así, Madre, te sintiera sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo vio en su tormento tan profundo a Jesús la dulce Madre.

Vio morir a su Hijo amado, -que rindió desamparado- , el espíritu al Padre.

Oh Madre, fuente de amor hazme sentir tu dolor para que llore contigo.

Que siempre, por Cristo amado mi corazón abrazado, más viva en él que conmigo.

Para que a amarle me anime en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí.

Y de tu Hijo, Señora, divide conmigo ahora las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar y poder participar de sus penas, mientras vivo.

Porque acompañar deseo en la Cruz, donde le veo, tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santa, llore yo con fuerza tanta, que el llanto, dulce me sea!.

Que su pasión y su muerte haga mi alma mas fuerte, y siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore; que en ella viva y adore, con un corazón propicio.

Su verdad en mi encienda y contigo me defienda en el día del gran Juicio.

Haz que Cristo con su muerte sea mi esperanza fuerte en el supremo vaivén.

Que mi cuerpo quede en calma y con él vaya mi alma a la eterna gloria."


Amén.